Downtown Cairo

Pension Roma - Cosmopolitan Hotel - Talisman Hotel - Novotel Cairo El Borg - Ramses Hilton

Hoteles El Cairo (Downtown Cairo) - Sunt Viajes Egipto

Downtown Cairo

Hoteles en El Cairo (Downtown Cairo) - Sunt Viajes Egipto

  • PENSION ROMA
  • COSMOPOLITAN HOTEL ***
  • TALISMAN HOTEL DE CHARME ***
  • NOVOTEL CAIRO EL BORG ****
  • RAMSES HILTON *****

 

 

El jedive Ismail (1863 – 1879), empeñado en modernizar Egipto siguiendo los parámetros europeos, planificó una nueva París junto al Nilo en la llanura pantanosa que se extendía entre la ciudad medieval y el río. Su sueño se materializó en la creación de un barrio con amplias avenidas arboladas, magníficas plazas y jardines públicos, todo ello coronado por un teatro de la ópera de inspiración italiana.

National Geographic

 

PENSION ROMA

169 Muhammad Farid St., Cairo.

Éste es el más atractivo de los hoteles económicos de El Cairo.

Durante mucho tiempo ha sido famoso por su elegancia imperecedera, que incluye suelos de madera relucientes, muebles de anticuario, una magnífica habitación para desayunar y su maravillosa propietaria, Madam Cressaty.

Lonely Planet

 

 

 

El Cairo es el corazón de Egipto desde hace más de mil años. En su condición de capital del país y sede del gobierno, la ciudad alberga todas las instituciones de mayor rango en los ámbitos de la política, la economía y la cultura. Además, es el centro indiscutible del islam suní a nivel mundial. La mayor ciudad del continente africano (se calcula que en ella viven cerca de 25 millones de hab.) fascina por sus fuertes contrastes, ya que combina las tradiciones islámicas con las exigencias de la vida moderna. El tráfico rodado amenaza con colapsar la ciudad a diario. Ni siquiera las cuantiosas medidas para mejorar las infraestructuras (construcción de vías elevadas y de un metro moderno) han podido aliviar el caos.

La primera capital que se levantó en este lugar se remonta a la época de Amr Ibn El-As, el general del califa Omar. En el año 641, este militar fundó en Al-Fustat (El Cairo antiguo) una ciudad que fue víctima de un incendio en el año 750. En los dos siglos siguientes el centro de poder se desplazó al norte en dos ocasiones. El auténtico nacimiento de El Cairo se remonta así al año 969, cuando los fatimíes conquistaron Egito y construyeron una residencia a la que llamaron Al-Qahira (árabe, la victoriosa”).

“Arte y Arquitectura. Egipto”
Matthias Seidel & Regine Schulz

 

 

COSMOPOLITAN HOTEL ***

1 Ibn Taalab St., Cairo.

El Cosmopolitan Hotel se encuentra en una tranquila calle trasera del corazón de El Cairo. Este magnífico edificio de estilo Art Nouveau contiene muebles antiguos de color oscuro y lacados, baños con azulejos y bañeras, así como muchos detalles de aquella época, aunque complementados con comodidades modernas.

Lonely Planet

 

 

 

El Cairo debe una de sus mezquitas más antiguas y hermosas al fundador de la efímera dinastía tuluní, Ahmet Ibn Tulun.

El edificio, construido entre los años 876 y 879, está rodeado por un muro exterior de gran altura, y en tres de sus lados por unos antepatios muy angostos (162 metros de longitud). La espiral de la parte inferior del minarete, que se alza en el antepatio del noroeste, pone de manifiesto su vínculo con el estilo arquitectónico de las mezquitas abasíes de Samarra (Irak). En el centro del amplio patio interior (92 m. de lado) se halla el pabellón de la fuente, de planta cuadrada y cubierto por una cúpula. Este pabellón y el minarete los restauró a finales del siglo XIII el sultán Lagin. El patio está rodeado por arcadas ojivales de ladrillo rojo, sostenidas por pilares revestidos de estuco. La sala de oración consta de cinco naves y se extiende delante de la principal hornacina de oración (mihrab), revestida de mármol, del gran púlpito de madera (mimbar) y del dikka (pedestal para el recitador).

“Arte y Arquitectura. Egipto”
Matthias Seidel & Regine Schulz

 

 

TALISMAN HOTEL ***

39 Talaat Harb St., Downtown Cairo.

El Talisman Hotel de Charme es exactamente eso, un pequeño hotel con un maravilloso encanto en pleno Downtown Cairo. Está situado en el centro de El Cairo, a 10 minutos a pie del Museo Egipcio. Ofrece habitaciones elegantes, con wi-fi gratuita. También alberga un restaurante que sirve cocina regional.

Las habitaciones del Talisman tienen aire acondicionado, suelos de madera maciza y mobiliario tradicional. Están equipadas con TV vía satélite y minibar. En algunos baños hay un jacuzzi.

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El Cairo no es una ciudad faraónica, aunque la presencia de las Pirámides induce a muchos a creerlo. Cuando éstas fueron construidas, la capital del Antiguo Egipto era Menfis, 22 km. al sur de la meseta de Gizeh.

Los cimientos de la ciudad de El Cairo los estableció la dinastía de los fatimíes en el año 969, pero la historia de la ciudad parte de una fecha anterior. En On (la moderna Heliópolis) existía un importante centro religioso, y en su puerto, los romanos construyeron una fortaleza con el nombre de Babilonia, mientras que Amr Ibn Al-As, el general que conquistó Egipto para el islam en 642, fundó la ciudad de Fustat en las proximidades. La prosperidad de esta ciudad procedía de la inmensa riqueza del suelo egipcio y de los impuestos que se aplicaban al intenso tráfico del Nilo. Las descripciones de los viajeros del siglo X hablan de jardines públicos, iluminación en las calles y edificios de hasta catorce pisos. Sin embargo en el siglo X, cuando los fatimíes invadieron Fustat desde el norte de África, la despreciaron y se dispusieron a construir una nueva ciudad.

Según cuenta la historia, el emplazamiento de la nueva urbe fue marcado con estacas y los trabajadores esperaban una señal de los astrólogos para empezar a excavar. La señal consistía en el sonido de las campanas colgadas en las cuerdas que señalaban el área de construcción, pero un cuervo se posó en una de ellas e hizo sonar las campanas antes de tiempo. Marte (Al-Qahir, “el Victorioso”) era el planeta ascendente en ese momento, así que el califa fatimí decidió llamar a la ciudad Al-Qahira, nombre que los europeos convirtieron en El Cairo.

Lonely Planet

 

 

NOVOTEL CAIRO EL BORG ****

3 Saray El Gezirah St., Zamalek, Cairo.

El Novotel Cairo El Borg se encuentra en el centro de El Cairo, en la isla de Zamalek. Dispone de un restaurante en la azotea con vistas espectaculares. Las habitaciones gozan de vistas al Nilo y a la ciudad.

El Novotel Cairo dispone de piscina al aire libre, bañera de hidromasaje y gimnasio. También hay servicio de masajes.

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Hoy en día aún existen muchos edificios impresionantes de la ciudad de los fatimíes: la gran mezquita y universidad Al-Azhar sigue siendo el principal centro de estudios islámicos del país; y las tres grandes puertas de Bab An-Naser, Bab Al-Futuh y Bab Zuweyla todavía se extienden sobre dos de las principales calles de El Cairo Islámico. Los fatimíes no se mantuvieron mucho tiempo en el poder (969 – 1171), pero su capital sobrevivió y, bajo sucesivas dinastías, se convirtió en una ciudad de gran riqueza. Ésta era la ciudad a la que llamaban “la Madre del Mundo” (Um Ad-Dunya). El Cairo finalmente se extendió más allá de sus límites, por el oeste hasta el puerto de Bulaq y por el sur hasta la isla de Rodah, mientras que el desierto oriental se pobló de grandiosos monumentos funerarios.

Pero en el fondo siguió siendo una ciudad medieval durante novecientos años, hasta mediados del siglo XIX, cuando Ismail, nieto de Mehmet Ali, decidió que era momento de cambios. Durante su reinado de dieciséis años (1863 – 1879), Ismail hizo lo que nadie había hecho desde la época de los fatimíes para transformar la imagen de la ciudad. Antes de la década de 1860, el futuro emplazamiento de El Cairo moderno era una llanura pantanosa sometida a las crecidas anuales del Nilo. Cuando Ismail, educado a la francesa, llegó al poder, estaba decidido a transformar su capital en una ciudad de la categoría de las europeas. Durante diez años, el antiguo pantano se convirtió en un enorme solar en construcción mientras Ismail invitaba a arquitectos de Bélgica, Francia e Italia a diseñar y edificar un nuevo El Cairo al estilo europeo, al lado de la antigua ciudad islámica.

Lonely Planet

 

 

RAMSES HILTON *****

1115 Corniche El Nile, Cairo.

El Ramses Hilton está ubicado a 5 minutos a pie del Museo de Antigüedades y ofrece vistas al río Nilo, una terraza elevada con piscina y habitaciones con balcón, algunas de ellas con vistas panorámicas del Nilo. Las habitaciones son amplias y disponen de aire acondicionado, sofá, sillas, escritorio y TV de pantalla plana vía satélite.

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Desde el patio exterior de la mezquita de Ibn Tulun se puede acceder al Museo Gayer – Anderson a través de una puerta al sur de la entrada principal. El museo recibe su nombre actual de un comandante británico, John Gayer – Anderson, que restauró y amuebló las dos casas adyacentes del siglo XVI entre 1935 y 1942, llenándolas de antigüedades, obras de arte y artefactos orientales adquiridos en sus viajes por la región. La principal atracción son las mismas casas adosadas.

El puzle de habitaciones está decorado con variedad de estilos: por ejemplo la sala persa tiene delicados azulejos y la sala de Damasco posee lacados y oro. La encantadora galería de mashrabiyya (celosía) ofrece una vista del magnífico qa’a con una fuente central de mármol, vigas decoradas y espacios cubiertos por alfombras. La terraza situada en el techo ha sido cuidadosamente restaurada y allí se pondrá en marcha un café ideal para el museo.

Lonely Planet

Galería de Fotos El Cairo

 

Naguib Mahfuz

La concesión del premio Nobel en Octubre de 1988 le sorprendió durmiendo su siesta diaria… Naguib Mahfouz (El Cairo 1911Gizah 2006), que por entonces contaba setenta y seis años, no se esperaba convertirse de la noche a la mañana en el patriarca de las letras egipcias y, por extensión, en el portaestandarte de la literatura árabe. ¿No debería haberse concedido ese premio a alguno de sus ilustres predecesores, como Taha Hussein, Tewfik Al-Hakim o Abbas El-Aqqad? El laureado, en cualquier caso, no creyó indispensable ir a recogerlo a Estocolmo. Casero, poco interesado por los ambientes mundanos, prefirió que fueran en representación suya sus dos hijas, mientras un escritor más joven, Mohamed Salmawy, leía su discurso.

Este espíritu sedentario se ha contentado siempre con viajar por su interior: sólo ha salido de Egipto tres veces, siempre por obligación y a disgusto. Toda su novelística tiene por marco el viejo barrio de El Cairo donde nació, a excepción de Miramar, que se desarrolla en Alejandría. El resto de Egipto está prácticamente ausente de su obra. Ello no impide que Mahfuz manifieste una sorprendente apertura a las corrientes venidas del exterior, después de haber quedado marcado por los grandes autores europeos (de Shakespeare a Proust), cuyas obras devoró traducidas al árabe en su juventud. Egipto, según él, no tiene nada que temer de las influencias extranjeras. El país está lo suficientemente arraigado a sus tradiciones como para que peligre por causa de alguna posible invasión cultural. ¿No ha asimilado a lo largo de los siglos a la mayor parte de conquistadores que intentaron ocuparlo?

El espíritu abierto de Mahfuz y su pasión por la libertad -en especial por la libertad de creación- estuvo a punto de costarle la vida el 14 de Octubre de 1994. Herido en el cuello por el puñal de un integrista, al escritor le costó recuperarse de esta agresión, pues cuando se produjo estaba ya casi sordo y ciego. Pero siguió conservando intactas sus convicciones, y esa urbanidad teñida de buen humor que siempre ha cautivado a quienes van a visitarle.

Según dice Daniel Rondeau, “antes de conocer al escriba de El Cairo, le había encontrado siempre cierto parecido fotográfico con Ray Charles. Gafas oscuras de invidente, un rostro en el que se abre paso una extensa sonrisa, cabello muy corto. En el momento de llamar a la puerta de su despacho, en el sexto piso del diario Al-Ahram, pude descubrir a un hombre abismado en sus pensamientos, sentado con sus manos de largos dedos encima de las rodillas, vestido con un traje azul, la camisa abotonada hasta el cuello y sin corbata: se parecía más a un modesto Moravia que a una estrella del blues.” Alexandrie (Nil Éditions, 1997).

Del premio Nobel de literatura era conocida en especial su famosa trilogía (Entre dos Palacios, Palacio del Deseo y La Azucarera), donde mostraba a una familia burguesa de un barrio popular de El Cairo en el período que transcurre entre ambas guerras mundiales. Tradición y modernidad se enfrentan ahí con el telón de fondo de los acontecimientos políticos. El padre, Ahmad Abdel Gauad, se comporta como un déspota dentro de su hogar, donde se muestra austero e intransigente, pero su faz cambia radicalmente fuera del ámbito familiar: aparece entonces como un brillante conversador, siempre animado, apasionado por las mujeres y los buenos vinos. Por medio de esta especie de Jano, Mahfuz ha sido capaz de crear un arquetipo: suele decirse de alguien contradictorio que está hecho “un Abdel Gauad”.

Una treintena de novelas, media docena de obras teatrales, más de doscientos relatos… Este prolijo escritor ha ido explorando sucesivamente todo tipo de registros. En un primer momento, inspirado en la época de los faraones, destacó enseguida en el género realista, convirtiendo una callejuela de El Cairo en un universo. Pero el mundo entero iba a entrar pronto en esa callejuela cuando el autor comenzó a explorar una veta simbólica. Figuras alegóricas extraídas de la Biblia y del Corán poblarán Hijos de Nuestro Barrio (1959), lo que le costó varios problemas con las autoridades religiosas. A partir de la década de los sesenta, empieza su período filosófico y místico. Llegó incluso a hacer una incursión en el género fantástico.

La capacidad de inventiva de Mahfuz se manifiesta también en el plano de lo formal. En esta producción de múltiples facetas intenta de continuo flexibilizar y simplificar el lenguaje. Sin volverle la espalda al árabe literario ni al habla popular, traslada a la prosa clásica palabras sacadas de lo dialectal. Sus mayores admiradores le consideran el creador de una nueva lengua.

“Diccionario del Amante de Egipto” (2001). Robert Solé

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